El fuicioso
“Todo bien, todo bonito” son las palabras que Fabián Alberto Betancur Pérez declara día a día en las calles de Medellín. Sin proponérselo, se volvió una sensación en las redes sociales tras una entrevista callejera, en la que con su carisma y actitud ante la vida, se convirtió en un personaje célebre local, mejor conocido como “El Fuicioso”. Esta es su historia.
El “fuicioso” vive en la calle y convive con varias personas en el viaducto del metro de Medellín. A falta de un trabajo formal, se ha rebuscado la vida cuidando carros en el estadio Atanasio Girardot de la capital de Antioquia, de vez en cuando bailando en los buses por alguna moneda o también obteniendo dinero a cambio de fotos y videos de las personas que lo reconocen en las calles. Su entusiasmo y su amor exacerbado como hincha del nacional le han ayudado a sobrellevar la cruda realidad en la que vive a diario. Pero esto no siempre fue así.
Lamentablemente esta es la historia de
una realidad que viven miles de personas a diario en el país.
Fabián llegó a Medellín huyendo de la guerra y la violencia que aún se vive en su
pueblo natal, Ituango, un municipio de Colombia a 195 kilómetros al norte de la
capital de Antioquia. Allí vivía en el campo con su familia, donde se dedicaba
a la agricultura, llenando cientos guacales de la cosecha de temporada que recogía después de la siembra, y también pasa horas al cuidado del
ganado bajo su responsabilidad. Para muchos es sabido que en la década de los noventas, esta región se vio azotada por una ráfaga
de violencia como la Masacre de El Aro en octubre de 1997 donde varias personas
campesinas perdieron la vida, y cientos fueron despojadas de sus bienes y
desplazadas de sus tierras.
De esta manera “El fuicioso” llegó a Medellín, escapando
de las fuerzas que lo querían obligar a portar un arma y que destruyeron a su vez a su familia después del asesinato de
su padre en 1998 en medio del conflicto armado. Ha declarado en varias
entrevistas que sigue buscando incesablemente a su madre a quien no ha vuelto a
ver desde que se fue de su pueblo. Llegando sin más que lo que llevaba puesto,
terminó viviendo en las calles de la capital antioqueña, resolviendo el día a día, donde eventualmente
terminó involucrado con el consumo de drogas como escape al hambre que se vive
en muchas ocasiones como habitante de calle. A pesar de todo ello, “el
fuicioso” está agradecido con la ciudad que lo ha recibido y desea un
crecimiento para la población.
Él sabe que parte de su condición,
además de la historia que le tocó vivir, es consecuencia de la falta de
oportunidades y por eso asegura que quiere recibir una educación. El único
estudio que ha recibido es el mundo de la calle y por ello mismo admite, a su
edad, que más que nada le gustaría estudiar para encontrar un trabajo. Quiere
aprender matemáticas, español e inglés.
El consumo de drogas, sin embargo, le
ha traído muchos descontentos. Siendo consumidor de sacol o también conocido
como bóxer, “El fuicioso” ha encontrado un escape a su realidad pero también lo
ha condenado a muchas desgracias sin poder salir de ese mundo. No solo le ha restado a
su futuro, sino que también le ha quitado de sus manos un ser muy preciado para
él, y es la custodia de su hija, negándole la posibilidad de verla crecer.
Fabián “El fuicioso” prefiere sacar
sonrisas a las personas antes de cometer cualquier actividad delictiva, antes
que robar o atracar, prefiere hacer cualquier cosa que no vaya en contra de los
valores morales que le enseñaron en su casa. El camino de la violencia no es
una opción para él y por eso mismo es que se llama a sí mismo el “fuicioso” y
declara que hay gente muy “inrresponsable”. No es coincidencia que sus palabras
siempre incluyen un “Dios los bendiga, Amén” y es que busca que su discurso sea
coherente con lo que más le gusta hacer.
Sin lugar a duda se ha convertido en un personaje
popular en Colombia, siempre con una sonrisa en su cara haciendo reír a los demás con sus
ocurrencias. En las redes sociales ha colaborado con varios videoclips, incluso ha realizado incursiones en la música en canales de YouTube con miles de reproducciones y su
famoso “paso de El fuicioso” que fue muy popular e imitado por varios
personajes de la farándula colombiana. También su cara ha sido inspiración para la creación de
memes que circulan en las redes sociales generando sonrisas y representado la
historia de muchas personas que desde las calles buscando un mejor futuro para
sí y para sus familias.
A pesar de todo, dice que de lo
que le han prometido él no ha visto nada. En su boca se siente cierta
desilusión al saber que no ha contado con el apoyo que dice necesitar como
ayuda para una casa o para iniciar sus estudios, indicando que “él ha sido ‘fuicioso’
pero han sido muy ‘inrresponsables’ con él” refiriéndose a las promesas no
cumplidas.
Por más que en la vida se
presenten obstáculos, una sonrisa, así sea con pocos dientes, es la clave para
ahuyentar la mala energía según Fabián “El fuicioso” y pide bendiciones para
todas las personas dando un mensaje de esperanza al mundo.
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