Andrés y el mundo de los colores
Andrés y el mundo de los colores
Cuando nació Andrés, su familia estaba muy feliz. Él también estaba muy contento al saber que tantas personas le esperaban.
Abrió sus ojos lo más que pudo para ver todo todito lo que estaba a su alrededor. Había muchos objetos en la habitación donde nacen los bebés y todos eran nuevos para él.
Muchas personas, muchos aparatos extraños, y pudo ver que en el mundo era de diferentes colores y tonalidades. Se percató que cada una de las personas llevaba telas distintas alrededor de su cuerpo —¡Y cómo no hacerlo!— se dijo a sí mismo. Con ese frío solo pensaba en que le pusieran pronto una bonita ropa para bebé...
La mamá de Andrés dijo:
—¡Andrés es un niño! ¡tenemos que ponerle ropa azul! —Y las personas de la sala estuvieron de acuerdo.
***
Andrés comenzó a crecer y un día cumplió 4 años. Hubo una gran festín y un enorme pastel que se veía muy delicioso ¡Qué emoción! ¡No se cumple 4 años todos los días!
Pero la torta era azul como su ropa. Los globos y las sillas también eran azules. Todos los objetos de la fiesta eran tan azules que apenas podían distinguirse unos de otros. Todo era tan azul como siempre lo había sido.
El papá de Andrés preguntaba:
—¿Azul azul azul?
—Azul, azul —respondía siempre la mamá de Andrés.
Andrés pasó un buen rato contando las pecas de la cara del niño y se acercó para decirle:
—Tienes 1 peca azul… 2 pecas blancas, 3 pecas verdes, 4 pecas moradas, 5 pecas amarillas, 6 pecas grises…
El niño continuó:
—Y 7 pecas negras, y 8 pecas naranjas, 9 pecas rojas y 10 pecas de
colores aún no conocidos.
Cuando Andrés llegaba a la casa después de pasar la tarde en el parque, su papá le preguntaba como
siempre:
—¿Azul?
Pero un día Andrés respondió:
—Azul y azumadrado; y amarillo, y violeta, y también un poquito de floripepiado.
El papá de Andrés se asustó y llamó a la mamá de Andrés para que
le explicara qué era lo que estaba diciendo su hijo:
—Sí, mamá. El sol es amarillo y el césped verde, y hasta cuando llueve sale el arcoíris 🌈que tiene 7 colores —le indicó Andrés.
La mamá de Andrés y el papá de Andrés se miraron asombrados, y
Andrés continuó:
—Está el azul y también muchos otros colores que me gustan.
Andrés y toda su familia conversaron y decidieron que la ropa de niño, que siempre había sido azul y solo azul, pasara a ser de diferentes colores; porque al fin y al cabo, Andrés era un niño viviendo en un mundo de colores.
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