PNL, SÚPER-APRENDIZAJE E INTELIGENCIAS MÚLTIPLES

 PNL, SÚPER-APRENDIZAJE E INTELIGENCIAS MÚLTIPLES

     En la actualidad se han desarrollado múltiples modelos y teorías que permiten comprender y auto-regular nuestro aprendizaje, planificando además la forma en la que aprendemos y evaluando nuestras acciones en dicha situación de aprendizaje.

     La Programación Neurolingüística, en primer lugar, hace referencia a un conjunto de investigaciones sistematizadas, explícitas y dinámicas del funcionamiento mental y la percepción humana, analizando cómo se procesa la información y las experiencias obtenidas del mundo sensible; es decir, de lo que percibimos a través de nuestros sentidos y cómo organizamos el mundo tal como lo percibimos; de modo que, según Bavister y Vickers (2011), “se genere mentalmente una identificación y conformación de estrategias internas que originen un cambio evolutivo y positivo, tanto en las habilidades para el crecimiento personal como en las relaciones interpersonales”.

     La PNL también estudia, mediante técnicas y herramientas precisas, aquellos procesos que realiza la cognición humana para transmitir por medio del leguaje la representación del mundo. En este sentido, la PNL se puede utilizar para el desarrollo rápido  y eficaz de los proceso de aprendizaje y la creación de estrategias para superar situaciones que involucren la necesidad de un reconocimiento objetivo óptimo de como un individuo se percibe a sí mismo y como cree que sus semejantes lo perciben.

     Según el Dr. Erasmo Rocha Narváez, la PNL posee las siguientes características: 

  • Aumenta de manera notable y rápida la autoconfianza.

  • Mejora las relaciones interpersonales.

  • Desarrolla el crecimiento personal y profesional hacia el éxito.

  • Nos permite convertirnos en quien deseamos y queremos ser.

  • Sirve para reducir el estrés.

  • Negociar y solucionar conflictos de manera positiva.

     Existen tres procesos básicos sobre los cuales elaboramos modelos propios de representación del mundo externo. Estos modelos obedecen al estilo de aprendizaje particular y se interrelacionan dinámicamente con la PNL. Según el Instituto Americano de Formación e Investigación (IAFI), las personas visuales son aquellas en las que predomina un sistema representacional en el que captan el mundo con los ojos, se fijan mucho en los detalles visuales, recuerdan muy especialmente aquello que ven y hablan con predicados vinculados a este sentido; Las personas auditivas experimentan el mundo a través del oído, se fijan mucho en los detalles auditivos, recuerdan lo que dice la gente y su lenguaje está muy influido por términos y expresiones vinculadas a la audición; y las personas kinestésicas son en quienes predomina el tacto, el olfato y el gusto. Se trata de individuos que registran sus experiencias con el mundo exterior a través de alguno o varios de estos tres sentidos y, por supuesto, se expresan con predicados verbales acorde a ello.

     Estos tipos de aprendizaje están muy ligados a las Inteligencias Múltiples, por su capacidad de generar modelos que disponen de la cognición como elemento primordial. La Teoría de las Inteligencias Múltiples es una propuesta que rompe con la concepción que se tenía de la inteligencia como un pensar fijo e inmutable, ligada únicamente a la capacidad de razonamiento lógico o a la manipulación de palabras o números. En 1983 Howard Gardner revoluciona la psicología con su teoría de las inteligencias múltiples, afirma que la inteligencia  constituye la “capacidad mental para resolver problemas y/o elaborar productos valiosos en una o más culturas”, lo cual sugiere que hay diferentes maneras en las cuales las personas aprenden, representan, procesan la información y comprenden el mundo que nos rodea. 

     Actualmente existen 8 inteligencias, que a pesar de estar determinadas genéticamente, se pueden desarrollar y mejorar a través de la práctica y el aprendizaje. Estas son:

  • Inteligencia lingüístico-verbal: Habilidad para utilizar con gran claridad y sensibilidad el lenguaje oral y escrito, así como para responder a él.

  • Inteligencia lógica-matemática: Habilidad para el razonamiento complejo, la relación causa-efecto, la abstracción y la resolución de problemas.

  • Inteligencia espacial: Capacidad de percibir el mundo y poder crear imágenes mentales a partir de la experiencia visual.

  • Inteligencia musical: Habilidad de saber utilizar y responder a los diferentes elementos musicales (ritmo, timbre y tono).

  • Inteligencia corporal-kinestésica: Habilidad de utilizar el cuerpo para aprender y para expresar ideas y sentimientos. Incluye el dominio de habilidades físicas como la coordinación gruesa y fina, el equilibrio, la fuerza, la flexibilidad y la velocidad.

  • Inteligencia intrapersonal: Habilidad de comprenderse a sí mismo y utilizar este conocimiento para operar de manera efectiva en la vida

  • Inteligencia interpersonal: Habilidad de interactuar y comprender a las personas y sus relaciones.

  • Inteligencia naturalista: Habilidad para el pensamiento científico, para observar la naturaleza, identificar patrones y utilizarla de manera productiva.


     Existen diferentes técnicas como la del Súper-aprendizaje que facilitan la preparación para el aprendizaje significativo sin importar cuál es el tipo de inteligencia, tipo de aprendizaje de acuerdo con la PNL. Estas técnicas nos permiten preparar nuestro cuerpo y nuestra mente, atendiendo a cada singularidad en capa persona en el momento de incorporar la información a nuestra cognición permitiendo obtener bueno resultados en el estudio.

    Este sistema de aprendizaje óptimo consiste en ubicarse en el mejor estado mental y corporal relajado a través de respiraciones, con el uso de la música para expandir la memoria y suministrarle energía al cerebro de manera que se absorba la información de una forma pausada y rítmica, con el estrés necesario para estar motivado, relacionando la respiración controlada y consciente, la relajación, la visualización, la alimentación, la música y el estudio del funcionamiento del cerebro, a través de la aplicación de estrategias destinadas a aumentar al máximo la memoria y la construcción de conocimiento e información, liberando al individuo del exceso de estrés, mejorando su salud y su creatividad para realzar toda su personalidad e inteligencias de manera global.

     En la realidad educativa es un hecho que cada estudiante posee diferentes modelos de representación mental a cerca del mundo que conoce, y que por tanto posee un tipo de aprendizaje, ya sea visual, auditivo o kinestésico, que le permite estructurar ese mundo a partir de sus habilidades y capacidades. El deber docente debe dirigirse a la práctica de todo tipo de actividades que le permita a cada uno de los estudiantes aprender a partir de sus singularidades y promover el uso de técnicas que se acomoden a las necesidades de todos los educandos. 

     El aula de clases debe ser un espacio donde se permita a cada persona conocer cuál es su proceso de aprendizaje y como funciona, brindándole las herramientas adecuadas para que lo pueda utilizar de forma natural. Cada estudiante al conocer el tipo de inteligencia que maneja mejor, relacionarla con los tipos de aprendizaje de la PNL y aplicarla al súper-aprendizaje, de este modo podrá aprender a conocer las maneras en las cuales le es más fácil aprende, es decir, aprender a aprender.

CONCLUSIONES

  • El modelo de estilos de aprendizaje de la Programación Neurolingüística (PNL) analiza la vía en la cual percibe el cerebro la información (visual, auditivo o kinestésico) lo cual resulta fundamental en el desarrollo de estrategias de quién aprende o enseña.

  • La coordinación entre la PNL, súper-aprendizaje e inteligencias múltiples genera cuantiosos beneficios para conocer nuestro propio modelo de conocimiento y relación directa con el mundo que nos rodea

  • Es necesario en el ámbito educativo incentivar la práctica de metodologías pedagógicas que tiendan a que el educando desarrolle sus propias estrategias cognitivas y, en consecuencia, los resultados de su aprendizaje sean claros, con mejores rendimientos, habilidades, conocimientos y nuevas actitudes, frente al proceso de formación académica.