CRISIS ESTRUCTURAL Y SISTEMÁTICA DEL SISTEMA CAPITALISTA MUNDIAL: ALEMANIA

CRISIS ESTRUCTURAL Y SISTEMÁTICA DEL SISTEMA CAPITALISTA MUNDIAL: ALEMANIA


Período: 11 de mayo al 20 de julio 2015

 

Resumen

En esta ocasión, procederemos a analizar la crisis económica tanto de carácter estructural como sistémica que posee la doctrina capitalista en el caso de Alemania, haciendo énfasis en el estudio del desequilibrio del comportamiento económico en relación del bienestar social por el cual atraviesa dicha nación evaluando tasas de empleo y desempleo que afecta precisamente ese bienestar. Para ello se hizo necesario caracterizar a Alemania y contextualizarla dentro de  las coyunturas económicas y política enmarcadas en la Eurozona.

 Hemos logrado caracterizar actualmente a Alemania que según las cifras emitidas desde los entes gubernamentales y varios economistas, que dicha nación está muy cerca del pleno empleo y está entre los de mayor PIB y salario medio por habitante. Se posiciona en cifras como una de las economías más fuertes y desarrolladas en el mundo. Su gobernabilidad sobre los caminos que toma la Eurozona es prominente, lo que genera grandes dudas sobre corrupción dentro de la misma. Así mismo, a pesar de ser la deuda griega el principal problema alemán, las luchas sindicales en el ámbito laboral también vienen haciendo una fuerte presencia en la realidad alemana, es pues este problema que pasa por debajo de la mesa pero que sin duda tiene una importancia crucial en el desarrollo de la cuarta  mejor economía mundial.

 Evolución de crisis y el impacto en el “grexit”.

      En 1999, 11 países del continente europeo decidieron conformar una unión monetaria que facilitara el intercambio económico, ello se denominó la Eurozona, y para su efectivo funcionamiento, se creó un (SEBC) Sistema Europeo de Bancos Centrales, encabezado por (BCE) Banco Central Europeo destinado a ser el ente encargado de la política monetaria de los Estados que conforman la zona del euro. Actualmente, la Eurozona está conformada por 18 países, a saber: Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal. Dos años después se incorporó Grecia, posteriormente Eslovenia, Malta, Chipre, Eslovaquia, Estonia. Los últimos países que adquirieron membresía fueron Letonia  y Lituania en el 2014 y 2015, respectivamente.

      A pesar de los conflictos de Alemania del pasado siglo con respecto a la comunidad internacional, y la cantidad de deudas que éstos generaron, la nación ha tenido un fuerte desarrollo económico y se ha instaurado como una de las potencias del G7 (asumiendo la presidencia del grupo recientemente) y por supuesto de la Eurozona, donde parece ser que lleva a rienda suelta el mando, en gran amplitud, de la economía eurocentrista. Algunos periodistas como Rafael Poch (2015) ya comienzan a hablar de la Europa alemana para referirse a la absorción de la economía de la comunidad europea bajo la perspectiva alemana, se habla de la tendencia de Europa a germanizar su gobernabilidad económica de un modo irreflexivo. 

    Actualmente según los últimos datos de fuentes economistas, Alemania ha aumentado su nivel de PIB a un 0.3%, tasa de la cual se esperaba un aumento aproximado del 07%. Se dice entonces que la nación se encuentra en un superable “freno económico” cuyas causas aluden a la debilidad del comercio exterior que frena crecimiento financiero;  se debe, además, según Destatis, a que “el sector exportador alemán sufrió las repercusiones de una coyuntura mundial inestable y los problemas existentes en algunos países emergentes como Rusia y Brasil”. A pesar del pequeño aumento del PIB, la economía alemana se posiciona actualmente como una de las más fuertes del mundo, en palabras del periódico español El Economista “Alemania tiene en su mano llegar a ser un país casi perfecto si es que no lo es ya”. Se evidencia entonces lo próspero y los, ahora, constantes incrementos de la inversión en la economía financiera de este país, pero no todo siempre es felicidad, las cosas no siempre son como se nos presentan y se hace importante referirse a otras realidades detrás de esta majestuosa fachada germana.

     Otros países como Grecia y Ucrania están pasando actualmente por una crisis económica de gran trascendencia. En el caso de Grecia, su crisis tuvo origen en 2010 a consecuencia de la crisis económica inmobiliaria de EEUU del 2008. Grecia no ha podido superar esta crisis y Alemania ha tenido amplia repercusión en ello.  Actualmente se habla de la salida de Grecia de la Eurozona, o como lo llaman algunos el fantasma del “Grexit”, unos a favor, otros en contra, otros profesan que es ineludible la salida de dicho país; lo que sí es certero es la inestabilidad que posee el club económico europeo, sus desigualdades sociales y económicas que no permiten tener un desarrollo más o menos equitativo, pero sobre todo la preponderancia alemana sobre todas las decisiones del rumbo la Eurozona  y sobre el caso de Grecia.

     Se habla, por tanto, de una falta de autonomía y de evidente corrupción dentro de la Eurozona que alude precisamente a gobernabilidad de Alemania sobre sus determinantes, aunque sea Luxemburgo la sede actual donde los ministros de finanzas de los países involucrados se reúnen para tomar decisiones sobre la Zona Euro, teniendo como presidente al ministro de dicho país. Cómo redactó Bonse “La Europa alemana no necesita ningún gobierno para imponerse”. “Europa no solo habla alemán, como dijo el secretario general de la CDU, Volker Kauder, en 2011, sino que piensa y actúa según modelos y reglas alemanas”.

     En la actualidad se comenta a cerca de un euroescepticismo, una falta de creencia en la administración que se lleva dentro de la Eurozona, y por lo tanto, sobre su impacto y permanencia en la economía mundial. No sólo se habla de una irremediable la salida de Grecia de la Eurozona, sino que se augura la de Inglaterra, quien no teme a enfrentarse a la economía de modo independiente. El columnista Bernd Rigert en un artículo publicado en la página web de Deutsche Welle asegura la desaparición total de la Eurozona, debido a su creciente número de euroescépticos y para Alemania será difícil, casi imposible, mantener la integración dentro del bloque político y económico, integración de la que se ha valido para su propio crecimiento financiero y desarrollo económico.

     A Alemania no parece importarle mucho burlarse internacionalmente de la condición de Grecia. En días pasados se anunció mediáticamente la pronta salida al mercado de una nueva bebida alcohólica a base de vodka con limón registrada por el señor Uwe Dahlhoff bajo el nombre de Grexit, aludiendo a la condición helena. Según medios alemanes, “si Grecia sale de la eurozona también tienen pensado organizar fiestas temáticas con platos y música griega”. No sólo los ciudadanos y la prensa toman en chiste la angustia del futuro que le espera a dicho país. Schäuble, el Ministro de Finanzas de alemán en días pasados se ha burlado en televisión pública de la condición griega haciendo alusión a regalarle sonrientemente unas monedas chocolate  y diciendo  a Varoufakis, Ministro de Finanzas griego, que las iba a necesitar. Esto evidencia claramente la visión que tienen Alemania sobre Grecia, que aunque se dice dispuesta a financiar ayuda humanitaria a Grecia si debe abandonar el euro, es evidente que el país germánico guía sus intereses, no sólo al beneficio propio, sino también a los de las élites económicas del mismo que deciden el devenir de la Eurozona y posiblemente del mundo.

     Según varias encuestas realizadas por diferentes organismos en el presente año, un tercio de  los inversores creen que Grecia saldrá de la Eurozona y el 74% de la población griega opina que desea a toda costa permanecer dentro de la unión. Toda esta burbuja especulativa acerca del devenir de Grecia y de la economía mundial ha llamado necesaria y fuertemente la atención de uno de los grupos más sólidos económicamente, el G7, quienes después de haber elegido a Alemania como dirigente del mismo se reunieron en el mes de junio del presente año en el sur de dicho país para discutir acerca del tema. La primera sesión de trabajo de la cumbre tenía como objetivo analizar la coyuntura económica global y las posibles fórmulas para dinamizarla ante la falta de pegada de los países industrializados y la ralentización de las grandes potencias emergentes. Francia y Alemania han realizado diversas propuestas y todas ellas refieren a ser ellos, por sus capacidades, los dirigentes de la economía de la Eurozona.

   Pronto se ha ido evidenciando ciertos indicios de crisis en los que empieza a entrar la Eurozona: la devaluación del Euro perdiendo la cota de los 1.90 dólares por euro, así como un repunto de los intereses de la deuda, el reconocimiento por parte del Ministro de finanzas de Alemania, antes nombrado, el señor Wolfgang Schäuble, quien reconoció la posibilidad de que Grecia utilice una divisa paralela al euro, al igual que se planea con otros países, lo que solo permite afianzar la posible fragmentación de la zona euro. Además de la subida de precios en el mes de junio del presente año que tras quedar estancado en abril, el indicador adelantado de inflación arrojó una subida interanual de tres décimas, según los datos divulgados por Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. Esta inflación está impulsada por los precios de la energía y por la compra de bonos del BCE. Éste último organismo puso en marcha un programa de compra de deuda pública y privada en la zona euro de 60 mil millones de euros al mes por valor superior a un billón de euros en dos años, en un intento de recuperar el crecimiento económico. 

     Igualmente el sector manufacturero (PMI) ha comenzado a presentar fallas y contradicciones en toda la región. El índice de gerentes de compras de este sector elaborado por Chris Williamson, economista jefe de Markit, situó a la Eurozona en 52.2 en mayo, por debajo de una lectura previa de 52.3 pero arriba del nivel de 52.0 de abril. Siendo el  PMI de Alemania el 51.1, sobre el 51.4 esperado. Esto significa que la expansión económica está fluctuando constantemente y no refiere cifras estables. Por otro lado, la actividad del sector privado en la Eurozona ha recuperado sorprendentemente el impulso en el mismo mes de junio, lo que ha permitido registrar su nivel más elevado desde mayo de 2011 y se espera una expansión del 2% en el conjunto del año. Williamson hace referencia a que “a pesar de la sombra que arroja la crisis de la deuda griega sobre la región, en junio se ha observado un aceleramiento del crecimiento económico de la zona euro hasta su máximo en cuatro años”.

    Unos sectores empiezan a crecer, otros se debilitan y mientras tanto el Deutsche Bank se posicionó atascado en medio de las finanzas globales, tanto así que a finales del mes de junio los dos copresidentes de Deutsche Bank anunciaron de forma inesperada su renuncia. tras los excesos que llevaron a la crisis financiera mundial, fueron duramente criticados en la última junta de accionistas, en especial por los costosos litigios judiciales que acarrearon al banco casos de corrupción y la banca de inversión. Después del anuncio las acciones del Deusche Bank suben un 8%, lo que corrobora dichos rumores.   

Situación de los trabajadores

     La crisis estructural por la que atraviesa el sistema capitalista, es un fenómeno, que posee una complejidad nunca antes vista en la historia del capitalismo  “La locomotora alemana” como llaman a Alemania en la zona euro no escapa a los efectos de la crisis por la que atraviesa el sistema capitalista, dichos efectos han venido mostrando con mucha contundencia en el primer trimestre del año en Alemania pues, a parte del “freno económico” que representa el 0.03% de crecimiento del PIB, el país presenta una coyuntura  compleja con la situación de los trabajadores, en lo que va de año Alemania acumula un número de horas en huelgas: en el sector público, la industria, la metalúrgica y electrónica, el correo, los trenes y las guarderías han sumado más de 350 días de huelga este año, lo que supera al 2014 y se encamina a romper el record de huelgas como lo hizo en el 2006 con 456 días de huelga, esto ha causado daños a la empresa y a la economía alemana.

     Las luchas laborales en Alemania, que son producto de un conglomerado de variables, que tienen como punta de lanza a los asalariado de las empresas que quieren ser privatizadas esto ha hecho que la solidaridad obrera retorne a la escena, las luchas sindicales en el sector de los ferrocarriles es el vivo ejemplo de esto, estos obreros vienen luchando por mejoras laborales, ya que por la falta de personal se ven obligados a trabajar horas extras, este conflicto explotó en mayo de 2015, ya que desde 2014 se venían aprobando leyes para minimizar la actividad sindical y quitar el derecho a que sindicatos pequeños no pudiesen firmar acuerdos, estas leyes aprobadas por el gobierno federal son una lucha directa contra el derecho a huelga, pero “en 2015 la GDL (sindicato crítico de ferrocarril) que no está en la confederación de sindicatos  alemanes DGB,(máximo ente sindical del país) ha intensificado la presión. Ha sido la huelga indefinida emprendida en mayo la que ha hecho recular a la dirección de la DN AG, aceptando definitivamente el derecho de GDL a firmar contratos para todos sus miembros así como una reducción del tiempo de trabajo de una hora a partir del 1 de enero, la limitación de las horas extras a un máximo de 80 y la contratación de 300 conductores de tren y de otras 100 personas para el personal "de ruta". A ello se añade la equiparación de los conductores de los switcher [locomotoras de maniobra] con el resto de conductores”, este no es el caso de todos los gremios, aunque en muchos de los casos se repite la situación de: pagar menos y hacer que trabajen más los asalariados, las luchas sindicales siguen en curso, mientras en algunos casos obtienen resultados en otros no. A pesar de la luchas sociales por las reivindicaciones laborales las  huelgas parecen haber sido superadas rápidamente por la nación ya que en mayo Alemania obtuvo  su nivel más bajo de desempleo desde 1991, esto según la agencia federal del trabajo, precisando que la tasa de desocupación retrocedió 0.2 puntos lo que la ubica en un 6.3%, el presidente de la Agencia dijo que a pesar de que Alemania tuvo un debilitamiento en su crecimiento económico el mercado laboral sigue creciendo favorablemente,  pues existe una mayor demanda de trabajo y de puestos vacantes que en mayo del año 2014, esto indica que a pesar de las pérdidas generadas por las huelgas a principios de año, la locomotora europea, sigue gozando de una estabilidad laboral,  esto quedó demostrado en una comparación que se hizo con los estados unidos (el país de las oportunidades), pues desde el 2006 al 2014 los dos países crecieron con una paridad del PIB de 1.1%, Alemania se recuperó económicamente más rápido de su caída debido a la inversión que hizo en la educación y la infraestructura, el secreto de Alemania para mejorar el bienestar social, ha sido en parte por saber transformar su crecimiento en bienestar. Todo esto según un informe del  Boston Consulting Group  (BCG).

     Dentro de la zona euro existe un problema laboral con la población joven, la mayoría de los jóvenes menores de 25 años que acuden a la oferta laboral no obtienen trabajo lo que hace que muchos emigren a países que abren su puertas a jóvenes para llenar sus vacantes, esta problemática se le viene dando el nombre de “Generación en crisis”.

     La “Generación en crisis” es un fenómeno que afecta a los jóvenes europeos que no consiguen un trabajo digno, pues la precariedad y la falta de contratos temporales son las principales causas de este fenómeno, los indicadores del empleo en la zona euro han demostrado que en la mayoría de los países el desempleo en jóvenes a descendido, pero estos jóvenes siguen migrando y unos de los países a los cuales migran es a Alemania, esta nación posee uno de los índices más bajo de desempleo juvenil  el cual es de 7.6%, pero esto no salva a la locomotora europea de afrontar problemas para satisfacer su oferta laboral, lo cual parece una contradicción, pues en el sector asistencial para personas mayores la nación teutona presenta problemas para captar personal cualificado que cubra con la demanda de este servicio esto hace que los empresarios busquen jóvenes extranjeros de dentro y fuera de la zona euro, a pesar de  que los indicadores muestran un retroceso en el desempleo juvenil y desempleo en general,  Alemania superficial mente goza de buena salud laboral, a pesar de las contradicciones que se ven en sus indicadores como la deflación y las luchas laborales. 

 Referencias Bibliográficas y Electrónicas