¿Qué fue la contrareforma?
La Contrarreforma la podemos entender como un movimiento reaccionario que promulgó una serie de acciones internas y renovadoras de la Iglesia católica como institución, en oposición a las propuestas que venían modificando la vida religiosa por la Reforma Protestante, a fin de recuperar creyentes y restituir el orden católico en el territorio europeo central durante las décadas de 1530 y 1540.
En ese entonces, la Iglesia católica en varias oportunidades había solicitado la reunión del Consejo General, incluso antes de la publicación de las 95 tesis de Lutero, ya que se veía la necesidad de restituir el prestigio de la iglesia católica que se encontraba progresivamente amedrentado por las constantes críticas de otras religiones, pero en especial, por críticas a los intereses materiales de los papas renacentistas.
Después de varios intentos se logró concretar El concilio de Letrán (1512-1517), pero dónde se tomaron decisiones significativas fue el Concilio de Trento (1545 -1563), este abordó la problemática religiosa de manera central y organizada por comisiones, estudió los postulados del luteranismo, reafirmaron y redefinieron tanto los dogmas como sacramentos católicos, entre otros.
Estas modificaciones fueron llevadas a cabo y vigiladas por un organismo de control que se originó para este fin. La Inquisición fue entonces el principal mecanismo para combatir todo aquello que se considerase herejía. Además, el Concilio de Trento, con la intensión de renovar espiritualmente la jerarquía eclesiástica, tomó rigurosas y estrictas sanciones y medidas para darle fin a los escándalos sobre la corrupción que tenía la iglesia como la acumulación excesiva de bienes por parte de obispado.
Con el mismo objetivo emprendieron varias campañas religiosas con la intensión de propulsar la educación religiosa sacerdotal, la más importante de ellas, la Compañía de Jesús fundada en 1540 por San Ignacio de Loyola; y posteriormente, en 1550-1560 con las misiones jesuitas como principales defensores y maestros encargados de llevar la religión católica hasta los lugares más remotos de Europa, Asia y América.
A pesar de los esfuerzos de la Iglesia católica por limitar las acciones de la Reforma, esta última cambió el paradigma religioso de la época en Europa, siendo el protestantismo una de las religiones con mayor acogida ya para la llegada de las revoluciones modernas.
Después de varios intentos se logró concretar El concilio de Letrán (1512-1517), pero dónde se tomaron decisiones significativas fue el Concilio de Trento (1545 -1563), este abordó la problemática religiosa de manera central y organizada por comisiones, estudió los postulados del luteranismo, reafirmaron y redefinieron tanto los dogmas como sacramentos católicos, entre otros.
Estas modificaciones fueron llevadas a cabo y vigiladas por un organismo de control que se originó para este fin. La Inquisición fue entonces el principal mecanismo para combatir todo aquello que se considerase herejía. Además, el Concilio de Trento, con la intensión de renovar espiritualmente la jerarquía eclesiástica, tomó rigurosas y estrictas sanciones y medidas para darle fin a los escándalos sobre la corrupción que tenía la iglesia como la acumulación excesiva de bienes por parte de obispado.
Con el mismo objetivo emprendieron varias campañas religiosas con la intensión de propulsar la educación religiosa sacerdotal, la más importante de ellas, la Compañía de Jesús fundada en 1540 por San Ignacio de Loyola; y posteriormente, en 1550-1560 con las misiones jesuitas como principales defensores y maestros encargados de llevar la religión católica hasta los lugares más remotos de Europa, Asia y América.
A pesar de los esfuerzos de la Iglesia católica por limitar las acciones de la Reforma, esta última cambió el paradigma religioso de la época en Europa, siendo el protestantismo una de las religiones con mayor acogida ya para la llegada de las revoluciones modernas.
Tres aspectos que caracterizaron la Contrarreforma:
- Renovación de la Iglesia para evitar el avance de las doctrinas protestantes.- Reestructuración eclesiástica y reforma de las órdenes religiosas.
- Vigilancia por parte de la inquisición.
