El impacto de la Ilustración en la Revolución Francesa
Redacción académica
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| La Libertad guiando al pueblo, obra de Eugène Delacroix |
Si bien La Ilustración o el Siglo de Las Luces, como algunos autores deciden denominarlo, fue un movimiento cultural e intelectual que tuvo lugar en el Siglo XVIII y que tuvo como finalidad separar el conocimiento, que hasta ahora se venía dando, de la esfera religiosa. Recordemos que para la época del Medioevo, era la iglesia quien dominaba en todas las esferas de la realidad y el conocimiento estaba sujeto a los dictámenes de la misma. La Ilustración tenía como premisa fundamental la secularización del conocimiento, sacarlo de ese ámbito oscuro donde estaba siempre subyugado a la fe y que por medio de la razón, éste pudiese florecer en función de una aprehensión objetiva y sistemática de la realidad, llenar el conocimiento de luz. Es por ello que éste período fue denominado La Ilustración, Siglo de las Luces o Iluminismo.
Descartes, por medio de su famosa frase “cogito ergo sum” (pienso, luego existo) hace evidente un método, que para entonces innovador, que se oponía a los pensamientos establecidos por la iglesia. La razón, por medio de las inferencias filosóficas, se convertía en el arte de preguntar; en contraposición de la deidad, que se sintetizaba como el arte de responder. Dios tenía todas las respuestas, no había la necesidad de ir más allá. Hegel denomina a Descartes como el héroe del pensamiento, ya que se atrevió a dudar de todo lo impuesto. Su método permitió dudar de Dios, de todo lo existente, hasta de sí mismo, con lo que concluyó que de lo único que no podía dudar era de su actividad reflexiva, por tanto si se piensa es porque se existe. Este fue un gran paso histórico que permitió a los seres humanos ser conscientes de su capacidad de reflexionar sobre el mundo, encontrar sus propias respuestas y alejar el conocimiento de ese mundo teocéntrico.
El método de Descartes causó gran impacto en el pensamiento y en las formas de conocer. Sin embargo, es el método newtoniano en el cual va a permitir los avances en el conocimiento científico como tal. Isaac Newton propuso un método con el cual realizó grandes avances en las ciencias, matemáticas y física principalmente. Su método consistía en que todo conocimiento debía tener relación con la realidad; es decir, que para que adquiriera validez debía ser comprobado y verificado.
Seguidamente aparecerá Roger Bacon con su famoso método científico, donde propone una serie de pasos sistemáticos rigurosamente a seguir con los que se puede determinar que definitivamente el conocimiento que se está produciendo ha sido adquirido de manera científica, que era el mayor interés del Iluminismo, ya que al ser objetivo el conocimiento, éste podría ser público y podía ser comprobado por cualquier persona con conocimientos básicos sobre el tema.
A medida en que el ser humano conocía la naturaleza mediante la razón proveniente de sus propias estructuras mentales, empezó a ser consciente de, en palabras de Theodor Adorno y Max Horkheimer (1994), que “mediante el pensamiento los hombres se distancian de la naturaleza para ponerla frente a sí, de tal modo que pueda dominarla”. Es decir que el ser humano he descubierto ya que posee potencialidades para dominar la naturaleza por medio de conocimiento científico por el cual el mundo físico puede ser transformado a su propio beneficio.
Es así como la razón, según los anteriores autores, se constituye en La ilustración como “el pensamiento para el progreso, el desarrollo de la ciencia y el desencantamiento del mundo” aniquilando así el animismo propio de la Edad Media, por lo que La Ilustración se convierte en “el temor mítico hecho realidad”. El conocimiento fáctico de la realidad física permitiría la transformación para la explotación de la misma, sobretodo porque es guiada por una mentalidad burguesa que necesitaba que este pensamiento se expandiera porque se oponía a restricciones como las de la monarquía absoluta o la religión.
Surgió entonces la necesidad de impartir estas ideas, de dar a conocer las nuevas formas de conocimiento y sus productos. Parafraseando a Diderot La Ilustración sostiene que hay que enseñarles a los humanos a hacer uso de su razón de modo que puedan tener por verdadero solamente lo que han verificado y comprobado. Éste pensador junto a D´alambert liderarán un proyecto denominado como L´Encyclopédie o Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers, redactada entre 1751 y 1772 en Francia donde se recogían los descubrimientos científicos más relevantes en aquella época que cualquier ser
humano debía dominar.
Ya para esta época, el intento por conocer la realidad física por medio de un método científico había traspasado a la esfera de lo humano, de lo social y lo político. La Ilustración pretendía conocer la totalidad de la realidad por medio de la razón. Es así que surgen pensadores como Hobbes, Locke, Montaigne, Voltaire, Rousseau, entre otros, que al pensar las estructuras sociales y las instituciones por las cuales se erigía la sociedad, cuestionando así las mismas y proyectarse hacia nuevas formas de estructurar la sociedad de una manera que no se cerrara a las ciencias y hubiese mayores posibilidades de pensar y expresarse libremente. He aquí la mayor contribución de los ilustrados a la
Revolución Francesa, ya que ellos, en palabras de Zeitlin (2004), consideraban que “las instituciones existentes, en cuanto continuaran siendo irracionales, y por ende estuvieran en desacuerdo con la naturaleza básica del hombre, inhibirían y reprimirían dichas facultades” a saber: sus facultades creadoras potenciales. Por tanto, los ilustrados fueron tanto científicos como críticos.
Esta crítica cuestionaba el derecho divino de los reyes, la desigualdad social, el despotismo monárquico, los privilegios del clero y de la nobleza; y, la autoridad y fanatismo de la religión predominante. “Era, en suma, una cruzada tendiente a reformar -y si era necesario a destruir- un orden para erigir otro, dictado por la razón” Trabulse (1989). La clase burguesa, aún no consciente de su posibilidad de conformarse en una clase como tal, y por tanto, todavía vinculada al tercer estado, toma estos ideales para hacer caer en cuenta al pueblo oprimido de su situación de ignominia y alzarse contra la monarquía, por medio de un conflicto social y político, antes mencionado, la Revolución Francesa.
En 1784, cinco años antes de que estallara la Revolución Francesa, el idealista Kant había redactado un escrito denominado Respuesta a la Pregunta: ¿Qué es la Ilustración? donde expuso que “La ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad”. Kant refería a que el ser humano está dotado de inteligencia que le permite ciertamente conocer, bajo sus estructuras mentales y ciertas categorías cognoscitivas, el mundo real. Sin embargo, se veía indeciso de hacer uso de éstas, y prefería que el conocimiento fuese transmitido desde la exterioridad, desde el otro, a lo cual ya venía acostumbrado desde la Edad Media, donde ese conocimiento era impuesto y nunca cuestionado. Es así que Kant va a reclamar: “¡Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón!” y lo posiciona como el verdadero lema de la Ilustración.
Es evidente entonces que ya desde el proyecto de L´Encyclopédie, y resaltado aún más con los pensamientos de Kant, la ilustración tenía como propósito combatir la ignorancia en Francia. Sus líderes intelectuales, considerados a sí mismos como la élite de la sociedad, entendieron que el conocimiento es poder y la mejor forma de derrotar a sus opresores era educando al pueblo, para que él mismo por sus propias deducciones se advirtiera de que estaba siendo engañado y dominado.
La Ilustración defendía la posesión de una serie de derechos naturales inviolables, así como la libertad de pensamiento y expresión, que hacía frente al abuso de poder del absolutismo y la rigidez de la sociedad estamental del Antiguo Régimen. La revolución llevó a cabo estos ideales. Es posible sugerir que ésta revolución tenía que suceder en Francia porque es allí donde se gestaron los pensamientos iluministas. No podía suceder en otro contexto histórico, dado que los pensadores y el mismo pueblo habían ido germinando en su mentalidad colectiva dichas concepciones con mayor rapidez que otras naciones.
El surgimiento de los ideales democráticos partieron de que, una vez derrotada la monarquía, era necesaria la organización del Estado, donde sus dirigentes no fuese elegidos por derecho divino, sino una organización que con la cual se permitiera que las decisiones son colectivas y adoptadas por todos los ciudadanos mediante mecanismos de participación directa o indirecta, confiriendo así legitimidad al gobierno de los representantes. El poder fue repartido y el Estado gobernaría precisamente mediante la separación de poderes, que mediante una Constitución comprendería todas las leyes que fueron producto de un pensamiento racional y acordado por todos.
La declaración universal de los derechos humanos y del ciudadano adoptado en 1948, es una muestra del intento por racionalizar las relaciones humanas, bajo ciertos preceptos éticos que permitiesen la libertad, igualdad y fraternidad por la que tanto luchaban los franceses.
Es siempre importante destacar, además, que la Ilustración y el conocimiento científico, objetivo y verificable obedecían intereses burgueses, por lo que la Revolución Francesa también lo haría. Ambos procesos permitieron que dicha clase se asumiera como tal, racionalizando todas las relaciones del ser humano con la naturaleza y con otros seres humanos. La ilustración permitió conocer la naturaleza para dominarla y convertirla mediante el trabajo de otros seres humanos, también dominados, en mercancías y producciones en masa.
En conclusión, las transformaciones económicas y sociales de la Edad Moderna, principalmente la Revolución Francesa que se basó en los progresos científicos y la Ilustración, afirmando la importancia del uso de la razón, provocaron cambios en la mentalidad de la época, la cual era necesaria para el surgimiento y conformación de la burguesía como clase, aspectos que determina la Modernidad.
